Cómo leer esta guía: los importes son valores de ejemplo, no precios de ninguna impresora ni de ningún proveedor. Están calculados con la calculadora para recuperar tu equipo, en su modo «Con lo que ahorro al no mandarlo a hacer». Pon tus cifras reales antes de decidir.
Muchos talleres empiezan comprando los transfers hechos y llega un momento en que se preguntan si les conviene imprimir ellos mismos. No hay una respuesta general: depende de cuánto ahorras en cada transfer y, sobre todo, de cuántos haces por semana.
La cuenta en tres datos
- Lo que pagas hoy por cada transfer hecho.
- Lo que te costaría hacerlo tú: película, tinta, polvo, energía y tu tiempo extra de imprimir, curar y cortar.
- Cuántos transfers haces por semana.
La diferencia entre los dos primeros es tu ahorro por transfer. Multiplicado por los transfers de la semana, y restando los gastos mensuales de la máquina, es lo que recuperas cada semana.
Ejemplo comprobado
Supón una inversión de US$4000.00 entre la impresora, el horno o la curadora, el envío y las pruebas. Hoy pagas US$3.50 por transfer y hacerlo tú te costaría US$1.90: ahorras US$1.60 por transfer. La máquina tiene US$40 al mes de mantenimiento y tinta que se pierde en limpiezas.
| Transfers por semana | La recuperas en |
|---|---|
| 25 | 130 semanas |
| 50 | 57 semanas |
| 100 | 27 semanas |
| 200 | 13 semanas |
Para recuperarla en un año necesitas unos 54 transfers por semana. Con 25 a la semana tardarías unos dos años y medio, y para entonces la máquina puede necesitar repuestos.
El dato que más se subestima: tu costo por transfer
Es fácil calcular el costo de hacerlo tú contando solo la película y la tinta. Si además del material cuentas tu tiempo, las pruebas fallidas y los transfers que salen mal, el costo sube. En el ejemplo, si hacerlo tú cuesta US$2.40 en lugar de US$1.90, a 100 transfers por semana la recuperas en 40 semanas en lugar de 27. Mide tu costo real durante un par de semanas antes de decidir.
Lo que no entra en el número
- Espacio y ventilación para la impresora y el curado.
- Curva de aprendizaje: las primeras semanas imprimirás más lento y con más merma.
- Mantenimiento: algunas impresoras necesitan uso o limpieza frecuente aunque no haya pedidos.
- Días parados: si la máquina falla en plena temporada, necesitas un plan B, y suele ser volver a comprar transfers.
- Lo que ganas: control de tiempos, pedidos urgentes y la posibilidad de vender transfers a otros talleres.
Cuándo suele tener sentido
Cuando tu volumen semanal es estable y alto para la inversión, cuando el ahorro por transfer es grande, o cuando la espera por los transfers te hace perder pedidos. Si tu volumen es bajo o irregular, seguir comprando transfers hechos te deja la inversión libre para otra cosa, como una segunda prensa o material. Haz la cuenta también con la mitad de las ventas que esperas.